Los tejidos pueden presentar estructuras, propiedades y comportamientos muy diferentes según las fibras utilizadas y el sistema empleado para fabricarlos. Conocer los principales tipos de tejidos permite entender mejor por qué determinados materiales son adecuados para unas aplicaciones y no para otras.
En esta guía veremos cómo se clasifican los tejidos textiles, cuáles son sus principales características y qué usos tienen en la confección, los textiles para el hogar y otras aplicaciones.
Qué es un tejido textil
Un tejido textil es un material formado a partir de fibras o hilos que se organizan y unen mediante diferentes sistemas de fabricación. La forma en que estos elementos se entrelazan, enlazan o consolidan determina en gran medida la estructura y el comportamiento final del material.
Aunque en el lenguaje cotidiano solemos utilizar indistintamente términos como fibra, tela o tejido, no significan exactamente lo mismo. La fibra es la materia prima básica; a partir de ella pueden fabricarse hilos y, posteriormente, diferentes estructuras textiles.
La composición de las fibras es importante, pero no es el único factor que determina las características de un tejido. Dos materiales fabricados con la misma fibra pueden comportarse de manera muy diferente dependiendo de cómo estén construidos.
Por ejemplo, el tipo de ligamento, la densidad de los hilos, el grosor, la torsión o los acabados pueden modificar aspectos como la resistencia, elasticidad, peso, caída, transpirabilidad o tacto.
Por ello, para conocer correctamente un material textil conviene analizar tanto las fibras que lo componen como su estructura y proceso de fabricación.
Cómo se clasifican los tejidos
Los tejidos pueden clasificarse utilizando diferentes criterios. Uno de los más importantes es su estructura o sistema de fabricación, ya que determina cómo se organizan los hilos o fibras que forman el material.
Desde este punto de vista, podemos distinguir principalmente entre tejidos de calada, tejidos de punto y no tejidos.
Los tejidos de calada se forman mediante el entrecruzamiento de dos conjuntos de hilos; los tejidos de punto se construyen formando bucles o mallas enlazadas; y los no tejidos se producen uniendo directamente fibras mediante procedimientos mecánicos, térmicos o químicos.
También pueden clasificarse según las fibras utilizadas, sus propiedades, su peso o el uso al que están destinados. Por esta razón, un mismo producto puede pertenecer simultáneamente a distintas clasificaciones.
Tejidos de calada
Los tejidos de calada se obtienen mediante el entrecruzamiento de dos sistemas de hilos: la urdimbre, formada por los hilos dispuestos longitudinalmente, y la trama, que atraviesa la urdimbre en sentido transversal.
La manera en que ambos grupos de hilos se entrecruzan recibe el nombre de ligamento. Este influye directamente en características como la resistencia, flexibilidad, superficie, caída o aspecto del tejido.
Entre los ligamentos fundamentales encontramos el tafetán, la sarga y el satén. A partir de ellos pueden desarrollarse numerosas variantes y estructuras más complejas.
Tafetán
El tafetán es uno de los ligamentos más sencillos. Cada hilo de trama pasa alternativamente por encima y por debajo de los hilos de urdimbre, creando una estructura regular y equilibrada.
Este sistema proporciona numerosos puntos de entrecruzamiento, por lo que puede producir tejidos estables y resistentes.
El ligamento tafetán aparece en numerosos materiales textiles y puede fabricarse utilizando fibras naturales, artificiales o sintéticas. Sus características finales dependerán también del grosor y densidad de los hilos y de los acabados aplicados.
Sarga
La sarga se reconoce habitualmente por las líneas diagonales que aparecen en la superficie del tejido. Se producen al desplazar progresivamente los puntos de entrecruzamiento entre urdimbre y trama.
Esta estructura puede aportar buena resistencia y una mayor flexibilidad que determinados tejidos de ligamento tafetán.
Uno de los ejemplos más conocidos es el denim, utilizado habitualmente para fabricar pantalones vaqueros, aunque existen numerosos tejidos construidos mediante diferentes variantes de sarga.
Satén
El ligamento satén se caracteriza por presentar puntos de entrecruzamiento más separados, permitiendo que determinados hilos permanezcan visibles sobre la superficie durante una mayor distancia.
Esta construcción puede generar superficies más lisas y con mayor brillo, aunque el resultado depende también de las fibras y los hilos empleados.
Conviene distinguir entre satén como estructura de tejido y los materiales con los que puede fabricarse. Un tejido de satén puede producirse, por ejemplo, con diferentes tipos de fibras.
Tejidos de punto
Los tejidos de punto se forman mediante una sucesión de bucles o mallas enlazadas entre sí. Esta estructura los diferencia claramente de los tejidos de calada, donde existen dos conjuntos de hilos que se cruzan perpendicularmente.
La formación mediante mallas proporciona generalmente una mayor capacidad de deformación y adaptación. Por ello, muchos tejidos de punto presentan características de elasticidad y flexibilidad especialmente adecuadas para prendas que deben acompañar los movimientos del cuerpo.
Existen dos grandes sistemas: punto por trama y punto por urdimbre.
Tejidos de punto por trama
En el punto por trama, las mallas se forman principalmente siguiendo una dirección transversal. Un mismo hilo puede participar sucesivamente en la creación de diferentes mallas.
Es un sistema muy utilizado en prendas de vestir debido a su flexibilidad y comodidad.
Camisetas, jerséis, ropa interior y numerosas prendas deportivas pueden fabricarse utilizando diferentes estructuras de punto por trama.
Tejidos de punto por urdimbre
En el punto por urdimbre intervienen varios hilos que se disponen longitudinalmente y forman las mallas siguiendo una determinada estructura.
Este sistema permite producir tejidos con características diferentes a las del punto por trama y puede ofrecer una buena estabilidad dimensional y resistencia.
Se utiliza tanto en prendas como en determinadas aplicaciones técnicas, dependiendo de la estructura y de las fibras empleadas.
Tejidos no tejidos
Los no tejidos son materiales textiles que no se fabrican mediante el entrecruzamiento convencional de hilos de urdimbre y trama ni mediante la formación de mallas.
En su lugar, las fibras se distribuyen formando una capa o velo y posteriormente se unen mediante procedimientos mecánicos, térmicos, químicos o combinaciones de ellos.
Esta forma de fabricación permite desarrollar materiales con características muy variadas y adaptarlos a aplicaciones concretas.
Los no tejidos aparecen en productos de higiene, filtración, construcción, automoción, agricultura, medicina y numerosas aplicaciones industriales. También pueden encontrarse en determinados componentes de prendas, complementos y productos para el hogar.
Otros tipos de estructuras textiles
Además de las grandes categorías anteriores, existen estructuras textiles fabricadas mediante procedimientos específicos.
Entre ellas se encuentran los tejidos trenzados, formados mediante el entrelazamiento diagonal de varios elementos, y diferentes estructuras obtenidas mediante técnicas especiales.
También existen materiales compuestos por varias capas textiles o combinaciones de tejidos con otros materiales para conseguir prestaciones concretas.
Esta diversidad demuestra que la clasificación textil puede llegar a ser muy amplia, especialmente cuando entramos en el ámbito de los textiles técnicos y las aplicaciones industriales.
Diferencias entre tejido de calada, punto y no tejido
La principal diferencia entre estos tres grupos se encuentra en cómo se construye el material.
En los tejidos de calada, dos conjuntos de hilos —urdimbre y trama— se entrecruzan siguiendo un ligamento. Esta estructura suele proporcionar buena estabilidad y permite obtener una enorme variedad de tejidos.
Los tejidos de punto, en cambio, se construyen mediante mallas enlazadas. Su estructura suele proporcionar mayor capacidad de deformación y flexibilidad, aunque las propiedades concretas dependen del tipo de punto utilizado.
En los no tejidos no es necesario formar previamente una estructura convencional de hilos entrecruzados o enlazados. Las fibras se consolidan directamente mediante diferentes procesos.
Ningún sistema es necesariamente mejor que otro. La elección depende de las propiedades y prestaciones que necesite el producto final.
Tipos de tejidos según la fibra utilizada
Otra forma de clasificar los tipos de tejidos es atendiendo a las fibras utilizadas para fabricarlos.
La composición influye en propiedades como la absorción de humedad, resistencia, elasticidad, tacto, peso o comportamiento frente al calor. Sin embargo, estas características también están condicionadas por la estructura del tejido y los procesos posteriores de acabado.
Podemos distinguir entre tejidos fabricados con fibras naturales, artificiales, sintéticas o mezclas de diferentes fibras.
Tejidos de fibras naturales
Los tejidos de fibras naturales utilizan materias primas procedentes directamente de fuentes vegetales, animales o, con mucha menor presencia en el sector textil actual, minerales.
Entre las fibras naturales más conocidas encontramos algodón, lino, lana y seda.
Cada una presenta propiedades diferentes, por lo que no podemos atribuir las mismas características a todos los tejidos naturales. Además, el sistema de fabricación modifica considerablemente el resultado final.
Tejidos de fibras artificicales
Los tejidos de fibras artificiales se fabrican con fibras obtenidas industrialmente mediante la transformación de polímeros de origen natural.
En este grupo encontramos materiales como viscosa, modal, lyocell y acetato.
Dependiendo de la fibra y de la estructura utilizada, pueden obtenerse tejidos con diferentes niveles de suavidad, absorción de humedad, caída, brillo o resistencia.
Tejidos de fibras sintéticas
Los tejidos sintéticos utilizan fibras fabricadas industrialmente a partir de polímeros sintetizados químicamente.
Entre las más utilizadas encontramos poliéster, poliamida o nailon, acrílico y elastano.
Estas fibras permiten fabricar tejidos con características muy variadas, incluyendo resistencia, ligereza, elasticidad, estabilidad dimensional o rapidez de secado.
Tejidos de fibras mezcladas
Muchos tejidos no están fabricados con una sola fibra, sino mediante mezclas de dos o más fibras.
El objetivo es combinar determinadas propiedades. Una mezcla de algodón y poliéster, por ejemplo, puede buscar un equilibrio entre las características del algodón y la resistencia, estabilidad o facilidad de mantenimiento proporcionadas por el poliéster.
También es habitual incorporar pequeñas cantidades de elastano a otros materiales cuando se necesita aumentar la elasticidad.
Las propiedades finales dependerán tanto de las fibras seleccionadas y de sus proporciones como de la construcción del tejido.
Cómo influyen los tipos de tejidos en sus propiedades
La estructura de un tejido tiene una influencia directa sobre su comportamiento. Aspectos como el sistema de fabricación, densidad, grosor de los hilos y tipo de ligamento pueden modificar significativamente sus propiedades.
Un tejido muy compacto puede presentar un comportamiento diferente a otro más abierto, incluso aunque ambos estén fabricados con la misma fibra.
La estructura también influye en la elasticidad, resistencia, transpirabilidad, peso, caída y tacto.
Por esta razón, conocer únicamente la composición indicada en la etiqueta no siempre permite anticipar exactamente cómo se comportará una prenda.
Para evaluar correctamente un tejido debemos considerar conjuntamente la fibra, el hilo, la estructura, la densidad y los acabados.
Tipos de tejidos según su uso
Los tejidos también pueden clasificarse según las aplicaciones para las que han sido diseñados. Las prestaciones necesarias para fabricar una camiseta no son las mismas que las requeridas por una tapicería o un material destinado a una aplicación industrial.
De forma general podemos diferenciar entre textiles para moda y confección, hogar y aplicaciones técnicas, aunque existen muchas categorías especializadas.
Moda y confección
En moda y confección encontramos una enorme variedad de tejidos destinados a fabricar camisas, pantalones, vestidos, chaquetas, ropa interior, prendas deportivas y otros artículos.
La elección depende del diseño y del uso previsto. Pueden buscarse características como suavidad, caída, elasticidad, resistencia, transpirabilidad o facilidad de mantenimiento.
Por ello se utilizan tanto tejidos de calada como de punto y una gran variedad de fibras y mezclas.
Textiles para el hogar
Los textiles para el hogar incluyen productos como ropa de cama, cortinas, manteles, toallas, tapicerías, alfombras y otros elementos funcionales o decorativos.
En este ámbito pueden ser especialmente importantes características como la resistencia al desgaste, facilidad de limpieza, absorción, tacto, estabilidad dimensional o comportamiento frente a la luz.
El tejido más adecuado dependerá de la función concreta que deba cumplir.
Textiles técnicos
Los textiles técnicos se diseñan principalmente para proporcionar determinadas prestaciones funcionales y no únicamente por motivos estéticos.
Se utilizan en sectores como automoción, construcción, agricultura, medicina, protección, transporte, deporte e industria.
Dependiendo de la aplicación, pueden requerirse propiedades específicas relacionadas con resistencia mecánica, filtración, aislamiento, protección, ligereza o comportamiento frente a diferentes agentes externos.
Cómo elegir un tipo de tejido
Elegir correctamente un tejido requiere comenzar por el uso que tendrá el producto final.
Para una prenda de verano pueden resultar importantes la ligereza, transpirabilidad y gestión de la humedad. En una prenda deportiva puede buscarse además elasticidad y rapidez de secado. Una tapicería, por el contrario, puede requerir una elevada resistencia al desgaste.
También conviene valorar el tacto, peso, caída, mantenimiento y durabilidad esperada.
La composición es otro factor importante, pero no debería analizarse de forma aislada. Dos tejidos con porcentajes de fibras similares pueden presentar características diferentes debido a su estructura y fabricación.
Por ello, la mejor elección surge de valorar conjuntamente composición, estructura, propiedades y uso previsto.
Preguntas frecuentes sobre los tipos de tejidos
¿Cuáles son los principales tipos de tejidos?
Si atendemos a su estructura y fabricación, podemos distinguir principalmente entre tejidos de calada, tejidos de punto y no tejidos. Dentro de cada grupo existen numerosas variantes.
¿Qué diferencia hay entre un tejido de calada y uno de punto?
El tejido de calada se forma entrecruzando hilos de urdimbre y trama. El tejido de punto se construye mediante bucles o mallas enlazadas. Esta diferencia estructural influye en propiedades como estabilidad, flexibilidad y elasticidad.
¿Cuáles son los principales ligamentos de los tejidos de calada?
Los tres ligamentos fundamentales son tafetán, sarga y satén. A partir de ellos pueden obtenerse numerosas variantes y estructuras textiles.
¿Qué son los tejidos no tejidos?
Son materiales textiles fabricados mediante la unión directa de fibras, normalmente mediante procedimientos mecánicos, térmicos o químicos, sin formar una estructura convencional de urdimbre y trama o de mallas.
¿El algodón es un tipo de tejido?
Técnicamente, el algodón es una fibra, no una estructura de tejido. Esa fibra puede utilizarse para fabricar distintos tipos de tejidos mediante diferentes sistemas de construcción.
¿La composición determina las propiedades de un tejido?
Influye considerablemente, pero no es el único factor. Las propiedades finales también dependen del hilo, la estructura, densidad, proceso de fabricación y acabados aplicados.
